BIGtheme.net http://bigtheme.net/ecommerce/opencart OpenCart Templates
martes , abril 23 2019
Inicio / Cultura Y Espectáculos / EL VIENTO NOS LLEVARÁ / Un panorama del Cine en Argentina en 2018

EL VIENTO NOS LLEVARÁ / Un panorama del Cine en Argentina en 2018

Por FERNANDO INFANTE LIMA *

 

Buenos Aires es una ciudad cinéfila. El gusto por el cine arte persiste en las nuevas generaciones y sobrevive a pesar de haber sido marginado del circuito comercial, debido a la política de negocio de las cadenas que dominan el mercado hoy. Un espectador que no consume bebidas y pochoclos no es un espectador deseado. Quienes programan el contenido de las salas es posible que sepan de números, no hay elementos de juicio para discutir la cuestión y no es el tema a tratar, pero hay una irrevocable certeza: no saben de cine. Una mínima mirada a el paladar del público, que se sostiene en el tiempo, hubiese sido suficiente para saber que el cine europeo y oriental tienen un público cautivo en la ciudad. Una década atrás una película iraní podía estar entre las diez películas más vistas en la semana de su estreno, una cinta de un artista tan genial como peculiar, como es el caso de Peter Greenaway, podía estar tres semanas en cartel en un cine de 1500 localidades en Callao y Santa Fe, hoy nada de eso es posible por la escuálida, casi nula cuota de pantalla que reciben. El incuestionable entusiasmo que genera el BAFICI es otra medida que pone en evidencia el interés y la avidez por distintas expresiones, que están siendo cercenadas.

La idea es presentar una muestra abierta en cuanto a criterio y contenido del cine que se vio en la Argentina en 2018, posando la lupa en una serie de títulos de escasa difusión y enorme valor cinematográfico.

01- Nuestra Hermana Menor / Hirokazu Kore-Eda (Japón)

El maestro Hirokazu Kore-eda continúa su exploración de la condición humana, una vez más, centrándose en los lazos familiares, la amistad, la perdida y la soledad, en un film de enorme belleza y sensibilidad.

02- El Libro de la Imagen / Jean Luc Godard (Suiza)

Jean Luc Godard, uno de los nombre imprescindibles de la historia del cine, se mueve como un teórico que abarca distintas áreas del pensamiento en esta serie de ensayos que comenzó en “Nuestra Música” y que contiene un fuerte tono político, que se expresa también en su constante desafió a las formas convencionales de narración.

03- Proyecto Florida / Sean Baker (Estados Unidos)

El cine independiente norteamericano surgió como una reacción natural a una forma de entender el cine y que escapa a la lógica de producción de la industria. Sean Baker, nombre fuerte de este movimiento, al igual que en “Tangerine”, expone el lado oscuro del sueño americano, le da entidad y carnadura a aquellas personas que no pueden abandonar su ciclo de pobreza, esas personas absolutamente ignoradas en su país, a las que el denomina “indigentes invisibles”. “Proyecto Florida” es además un homenaje implícito al neo realismo italiano, un fresco social que transita todo los estados de ánimo.

04- Tres Rostros / Jafar Panahi (Irán)

El talentoso director iraní, Jafar Panahi, lleva años bajo una condena de prisión domiciliaria que le impide ejercer su profesión por razones políticas. A pesar de ello, esta es la cuarta película que firma de manera clandestina en esa condición.

Tres Rostros parte de un episodio trágico para hablar de tres generaciones de actrices y elevar una crítica hacia el rigor conservador que persiste en los pueblo del interior de Irán y que contrasta fuertemente con lo que ocurre en su capital Teheran. Las mujeres, sus rostros, sus historias, simbolizan a tres miradas de un mismo espacio en diferente tiempo.

05- El Ornitólogo / Joao Pedro Rodrigues (Portugal)

El cine de Joao Pedro Rodrigues es inclasificable, se trata de una artista inquieto, provocador, amante de las nuevas formas y que funde, mezcla, extiende los límites de los distintos géneros que caben en sus cintas.

“El Ornitólogo”, puede ser un western, una película de aventuras, una comedia de enredos, cine de denuncia y por el modo de narración elegido, puede entrar dentro del género testimonial.

El elemento en común es el sentido del humor, el absurdo que emerge en cada una de las escenas, buscando la complicidad del espectador.

06- El Infiltrado del KKKlan / Spike Lee (Estados Unidos)

El oficio y sensibilidad de Spike Lee, le permite encarar cualquier clase de historia y llevarla a buen puerto.

“El Infiltrado del KKKlan” es en esencia cine de género, un policial vibrante, una narración potente que aporta un contexto histórico y se detiene en los distintos actores políticos, en los focos de conflicto internos y externos a cada grupo.

Spike Lee, naturalmente, hace emerger el conflicto racial y el reclamo de justicia que está latente en toda su filmografía.

07- Visages Villages / Agnes Varda (Francia)

A sus 90 años la directora de “Cleo de 5 a 7” sigue activa, incansable, inagotable. Una artista de su calibre transforma en arte un viaje en el que vuelve a perderse en la Francia que esta fuera de la postal. Esta vez se larga a la carretera en compañía del joven fotógrafo JR, para retratar todo lo que ve, para interesarse en las historias de vida que aparecen en su camino, para poner en foco el mundo que vibra fuerte y se ha caído del interés general de la sociedad.

“Visage Villages” es un homenaje a esos seres condenados a ser anónimos, en las distintas paradas de su recorrido van apareciendo murales que agigantan las figuras recolectadas en la aldea anterior, aportándoles una nueva vida y dándole visibilidad. El impacto de presenciar esas gigantografias lleva a los ocasionales transeúntes a interesarse en esas imágenes que se han escapado de su destino de rutina.

El final incluye una visita a ¿su amigo? Jean Luc Godard de resultado inesperado.

08- Roma / Alfonso Cuaron (México)

El cine de Alfonso Cuaron adquiere una dimensión diferente cuando pisa suelo propio. El valor de ese retrato de una soledad asfixiante que fue “Gravedad” y la profunda humanidad de “Niños del Hombre” está fuera de discusión. Ahora el retrato completo, complejo, en donde el detalle es la diferencia, ese que expone desde el conocimiento la idiosincrasia de un pueblo, que exprime el relato hasta la saciedad, no es casual que lo consiga en “Y tu Mama También”

“Roma” se centra en el devenir de una familia de clase media alta en la convulsionada México de los años 70, todo visto a través de la lucida mirada de Cleo, la chica que ayuda en los quehaceres domésticos. La mirada simple, contemplativa, en la que se sumerge la historia, contrasta con la complejidad de la puesta fílmica, al borde de la proeza, filmada en un blanco y negro pleno de poesía.

09- Dovlatov / Aleksey German Jr. (Rusia)

Los fantasmas de la Unión Soviética sobrevuelan persistentes en el cine de Aleksey German Jr. Esta vez centrado en un episodio de seis días en la vida de Sergei Dovlatov, el célebre escritor que ha tenido fuertes disidencias con el régimen, ya que su estilo literario no se ciñe a la edificación del sistema soviético. La puesta, estéticamente brillante, va en función del relato coral, donde hay una profusión de personajes que entran y salen de escena, aportando dinamismo y una amplia paleta de situaciones que equilibran el peso dramático de la historia.

10- Rojo / Benjamín Naishtat (Argentina)

Benjamin Naishtat es el nombre sobresaliente de una nueva generación de buenos realizadores en la Argentina. Teniendo en cuenta elementos de su primera película “Historias del Miedo” y el tono político de la segunda “El Movimiento”, construye una profunda metáfora acerca del clima social, que permitió formar el caldo de cultivo que desencadeno en la dictadura más sangrienta de la historia del país. “Rojo” es en retrato incomodo, perturbador, el reflejo de una sociedad intolerante que escapa a su propio análisis y que reparte culpas para no asumir los errores propios. La acción de la película transcurre en 1975 pero parece estar hablando de la Argentina de hoy.

11- 3 Anuncios para un Crimen / Martin McDonagh (Estados Unidos-Reino Unido)

El viejo axioma de “pueblo chico, infierno grande”, inspirado en buena medida por el filtro de estilo de Joel y Ethan Coen, sin importar si ha llegado hasta allí de manera deliberada o inconsciente, es lo que propone el director y guionista ingles Martin McDonagh en su nuevo film.

“3 Anuncios para un Crimen” tiene una madre desesperada por la violación a su hija, un oficial de policía totalmente desquiciado, un criminal que se mueve de manera impune, un comisario con una enfermedad terminal que su pueblo y familia desconoce, más una sociedad cerrada que privilegia la paz y la apariencia por sobre una denuncia que pueda exponer su conciencia social.

Un retrato descarnado del Estados Unidos profundo.

12- Las Buenas Maneras / Juliana Rojas-Marcos Dutra (Brasil)

Juliana Rojas y Marcos Dutra tienen la enorme capacidad de mezclar exitosamente dos elementos que parecen irreconciliables: el género fantástico y la temática social.

“Las Buenas Maneras” presenta a Ana, una mujer blanca de clase alta, que está embarazada y contrata a Clara, una enfermera negra, moradora del conurbano paulista para que cuide a su futuro hijo. Ana comienza a tener un comportamiento cada vez más extraño y el conflicto inicial se transforma en tensión sexual, con un telón de fondo de una Sao Paulo en tono impresionista y una serie de guiños al cine de terror.

Una apuesta riesgosa, valiente y de excelente resolución

13-   Cold War / Pawel Pawlikowski (Polonia)

Pawel Pawlikowski, el director de esa obra exquisita que es “Ida”, que consiguió seducir al público de Cannes y del Oscar por igual, es decir que fue aplaudida y premiada por gentes que ostentan diferentes miradas e intereses a la hora de ver cine, vuelve a ser estrenado en las salas argentinas.

“Cold War” es una bella historia de amor envuelta en la fatalidad. El tiempo, las distancias, el aparato burocrático, el régimen soviético y el destino juegan sus cartas en disidencia con la estabilidad emocional de la pareja, que está dispuesta a seguir, inclusive, por encima de su propio deseo.

“Cold War”, al igual que “Ida”, son sus obras eminentemente polacas, no solo porque describen la situación del país en la posguerra y están hablada en el idioma, sino porque todo el personal involucrado es de la misma nacionalidad.

Pawel Pawlikowski, como marca de estilo ante estas historias, las elije filmar en blanco y negro, en una puesta preciosista, conmovedora, desbordante de belleza.

14- Tarde para Morir Joven / Dominga Sotomayor (Chile)

Las cintas de Dominga Sotomayor están hechas de retazos de vida, de polaroids que se detienen y capturan un momento, se pueden ver como si se tratase de un álbum de fotos.

En un punto “Tarde para Morir Joven”, continua la historia ahí, donde la dejo “De Jueves a Domingo”. La acción transcurre a principios de 1990, aunque la mano maestra de la realizadora, en su evocación, en la calidez de las imágenes, en la ensoñación, las convierte en un recuerdo que trasciende las limitaciones del espacio y tiempo. En 1990 el país estaba en la puerta de un momento histórico, la sociedad de Chile había votado un referéndum en favor del retorno a la democracia y la libertad lentamente comenzaba a respirar, sumida en dudas, con un ritmo fatigoso, pero comenzaba a respirar. Es una película acerca del cambio de status, del descubrimiento abierto, sin condiciones; que parece contener una fuerte carga autobiográfica.

15- Transit / Christian Petzold (Alemania)

Christian Petzold es un director que valora las formas de la representación, hay en sus películas ejes simbólicos, a partir de los cuales construye sus historias.

El amor, la muerte y los saltos en el tiempo suelen ser invocados de un modo aleatorio, en una muy estudiada falta de orden, que se ha convertido en un ingrediente fundamental de sus cintas.

“Transit”, es la adaptación de un novela de 1942 acerca de la ocupación nazi en Francia, que conserva sus rasgos formales, pero es trasladada a la actualidad, para hablar de los refugiados, de los parias, de los perseguidos políticos, de la falta de reacción de la sociedad, es decir de todas las cuestiones que permanecen irresueltas, en tránsito permanente.

16- Amantes por un Día / Philippe Garrel (Francia)

Las películas del realizador francés Philippe Garrel tienen aroma a clásico,

es posible por su exquisito gusto y su compulsión por filmar en blanco y negro, por su identidad narrativa, por saber traducir a los tiempos que corren el espíritu del cine de qualite.

“Amantes por un Día” es el capítulo final de una trilogía dedicada a historias de amor que completan “Jealousy” y “Sombra de Mujeres”, donde las pasiones, los celos, las diferencias generacionales y el desamor respiran en cada cuadro.

17- La Isla de Perros / Wes Anderson (Estados Unidos)

Wes Anderson tiene la habilidad de crear universos alternativos, que suelen confrontar con los reales, que se guían por reglas propias y suelen escapar a la lógica dominante.

En “La Isla de Perros” hay una dinastía política corrupta, que se vale de los medios para crear falsas conciencias y se basa en engaños para perpetuarse en el poder. La dinastía tiene un odio ancestral hacia los perros y ante la aparición de una gripe canina, decide desterrar a todos los perros a una isla que fue siempre utilizada como depósito de basura. En el momento en que la suerte de los perros parecía sentenciada, un niño de 12 años decide arriesgarse e ir a la isla a rescatar a su mascota y la historia cobra un giro inesperado.

Wes Anderson vuelve al cine de animación después de la estupenda “El Fantastico Sr Fox”, en un film que permite una doble visión, lineal para los niños, con dobles lecturas par el público adulto. La cinta tiene una fuerte carga política, cuestiona el papel de los medios, denuncia desde una mirada ecológica y marca un fuerte embate en contra del maltrato animal.

“La Isla de Perros” es sobre todo una oda de amor hacia la criatura más fiel que habita el planeta, hacia el animal que fue descrito de manera brillante en un grafiti callejero: “Y dios dijo, amaras a tu prójimo y solo el perro lo entendió”.

18- El Ángel / Luis Ortega (Argentina)

Luis Ortega es un realizador inquieto, curioso, que aparentemente ha encontrado su tono narrativo y el mundo que quiere y sabe contar. El director parece haberse alejado en forma definitiva de esos ensayos iniciales donde la búsqueda y la experimentación ganaban la partida (“Caja Negra”, “Monobloc”), en favor de una serie de relatos que tienen un hilo conductor común y que han dominado sus últimos movimientos: el mundo del crimen.

“El Ángel” se centra en la figura de Carlos Robledo Puch, uno de los mayores criminales de la historia argentina, pero no tiene la intención de ser fidedigno, ni establecer una lectura lineal de los hechos. La cámara sigue los pasos del protagonista como si se tratara de un testigo indiscreto, que no juzga, ni justifica, ni pretende explicar sus actos, simplemente exponer una realidad par que el espectador pueda sacar sus conclusiones.

Bonus Track:

Esta selección fuera de programa no es caprichosa ni arbitraria, se trata de obras que por diferentes razones, escapan al canon de clasificación establecido a la hora de armar el balance.

*La Flor / Mariano Llinas (Argentina)

Una obra de largo aliento, no representa en sí, un hecho cinematográfico exitoso. “La Flor” está rodeada de un aura épica, la que exuda, respira, un artista radical como lo es Mariano Llinas. Es una película de 14 horas de duración, cuya producción demando diez años de esfuerzo e incertidumbre, fue rodada en tres continentes, cuenta seis historias y es protagonizada siempre por las mismas cuatro actrices, miembros del colectivo de teatro “Piel de Lava”.

La Flor es un film extraordinario que amenaza con convertirse en un hito para el cine latinoamericano

*Al Otro Lado del Viento / Orson Wells (Estados Unidos)

Esta película que marcaría su regreso a Estados Unidos luego de un prolongado exilio, hecha con aportes de productores españoles e iraníes, tras un rodaje accidentado y delirante, terminaría en un juicio mediático y con las 100 horas de grabación confiscadas en una caja fuerte de París.

Siempre se ha cuestionado la ausencia de cinefilia en Netflix, pero fue el gigante del streaming quien financió la reconstrucción del proyecto e inclusive le dio vía libre al director Morgan Neville para rodar el documental “Me Amaran Cuando esté Muerto” que pone en contexto, valiéndose de un importante archivo y tomando testimonios de quienes participaron, todo lo concerniente a los cinco años de filmación.

Orson Welles murió en 1985, pero dejó varias partes terminadas, guiones con detalles muy precisos e indicaciones a varios de sus colaboradores que permitieron llegar a hacer el montaje definitivo.

“Al Otro Lado del Viento” es una película atípica, de sesgo experimental que se aleja de formas previa en su cine y que es excelentemente bien complementada por “Me Amaran Cuando esté Muerto”.

 

* Terapia de Grupo / La Señal Medios

Comentarios

comentarios

Visite también

LEONARDO FAVIO / Cumbre única

El 5 de noviembre pasado se cumplieron seis años del fallecimiento de Leonardo Favio. Artista, autor ...