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martes , abril 23 2019
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A FONDO / El Papa, sobre medios, demonios y el sentido del silencio

 

Por GABRIEL FERNÁNDEZ *

 

El Papa Francisco lanzó, antes del incendio de la Catedral de Notre Dame, su mensaje de apertura de la Semana Santa. Vale la aclaración temporal para evitar interpretaciones forzadas. También, cabe indicar que hasta el cierre de este material, no hizo declaraciones posteriores al siniestro. Sólo se difundió un comunicado de El Vaticano.

Lo cierto es que Jorge Bergoglio animó a los cristianos a que, “en los momentos de oscuridad y de gran tribulación”, cuando el demonio sale a la luz, “resistirlo en silencio, manteniendo la posición”, dejando actuar a Dios. Esta afirmación fue planteada en su homilía de la Misa celebrada este domingo 14 de abril en la Plaza de San Pedro del Vaticano con motivo del Domingo de Ramos y de la Pasión del Señor.

“En los momentos de oscuridad y de gran tribulación hay que callar, tener el valor de callar, siempre que sea un callar manso y no rencoroso. La mansedumbre del silencio hará que parezcamos aún más débiles, más humillados, y entonces el demonio, animándose, saldrá a la luz. Será necesario resistirlo en silencio, manteniendo la posición, pero con la misma actitud que Jesús”, fueron las palabras del Pontífice.

 

  • Los sugerentes conceptos del Papa

 

Francisco explicó que Jesús “sabe que la guerra es entre Dios y el Príncipe de este mundo, y que no se trata de poner la mano en la espada, sino de mantener la calma, firmes en la fe. Es la hora de Dios. Y en la hora en que Dios baja a la batalla, hay que dejarlo hacer”.

“Nuestro puesto seguro estará bajo el manto de la Santa Madre de Dios. Y mientras esperamos que el Señor venga y calme la tormenta, con nuestro silencioso testimonio en oración, nos damos a nosotros mismos, y a los demás, razón de nuestra esperanza. Esto nos ayudará a vivir en la santa tensión entre la memoria de las promesas, la realidad del ensañamiento presente en la cruz y la esperanza de la resurrección”.

En su homilía, el Obispo de Roma señaló que durante la Semana Santa se trata de “acompañar con fe a nuestro Salvador en su camino y tener siempre presente la gran enseñanza de su Pasión como modelo de vida y de victoria contra el espíritu del mal”.

“Jesús nos muestra cómo hemos de afrontar los momentos difíciles y las tentaciones más insidiosas, cultivando en nuestros corazones una paz que no es distanciamiento, no es impasividad o creerse un superhombre, sino que es un abandono confiado en el Padre y en su voluntad de salvación, de vida, de misericordia”.

Señaló que, en la entrada de Jerusalén, Jesús hace frente a la tentación del triunfalismo y, en cambio, opta por “el camino de la humildad”.

“El triunfalismo trata de llegar a la meta mediante atajos, compromisos falsos. Busca subirse al carro del ganador. El triunfalismo vive de gestos y palabras que, sin embargo, no han pasado por el crisol de la cruz; se alimenta de la comparación con los demás, juzgándolos siempre como peores, con defectos, fracasados…”.

En cambio, “Jesús destruyó el triunfalismo con su Pasión”. Al mismo tiempo, Jesús no niega las afirmaciones del pueblo de Jerusalén que lo recibió con entusiasmo aclamándolo como Rey y Mesías. “Humildad no significa negar la realidad, y Jesús es realmente el Mesías, el Rey”, señaló el Papa.

También llamó la atención sobre el hecho de que, en medio del recibimiento triunfal en la ciudad santa, “el corazón de Cristo está en otro camino, en el camino santo que solo él y el Padre conocen: el que va de la condición de Dios a la condición de esclavo, el camino de la humillación en la obediencia hasta la muerte, y una muerte de cruz”.

“Él sabe que para lograr el verdadero triunfo debe dejar espacio a Dios; y para dejar espacio a Dios solo hay un modo: el despojarse, el vaciarse de sí mismo. Callar, rezar, humillarse. Con la cruz no se puede negociar, o se abraza o se rechaza. Y con su humillación, Jesús quiso abrirnos el camino de la fe y precedernos en Él”.

Así, Francisco también quiso destacar la contraposición de las aclamaciones de fiesta a la llegada de Jesús a Jerusalén con la “furia feroz” durante su ascenso al Calvario. “El silencio de Jesús en su Pasión es impresionante. Vence también a la tentación de responder, de ser mediático”.

 

  • Nuestra mirada sobre estas ideas fuerza

 

Desde La Señal Medios no vamos a fingir que evitamos lecturas de fondo sobre estas palabras. Al tratarse de un hombre con honda formación política y con un accionar internacional inequívoco en beneficio de los pueblos y los proyectos que involucran la producción y el trabajo, esas miradas tienen base y son auténticas.

Por un lado es preciso señalar que, en cada paso, Francisco denota que su caracterización del “demonio” dista de la imagen caricaturesca de un señor vestido de colorado, con cuernos y tridente en mano. Hace referencia a los poderes financieros que desarrollan su actividad asentados en la usura, las armas y las drogas.

El fundamento de la interpretación no es aventurado; está en las propias palabras del pontífice argentino lanzadas en voz alta durante sus visitas a Bolivia (Tierra, Techo, Trabajo) y a Brasil (Hagan lío). A partir de allí, este discurso papal genera otra derivación, para pensar en profundidad desde el mundo de la comunicación.

Francisco propone guardar silencio. ¿Cómo es esto? Indica el valor de no ceder a la tentación de entrar en polémicas pre dirigidas por los grandes medios. Aquí también sus mismas expresiones dan cuenta del sentido: aquella asombrosa referencia a la Coprofilia que sacudió a las empresas del sector late en esta nueva consideración.

Es toda una táctica a estudiar. Por lo pronto, desde estas páginas hemos destacado la importancia de trabajar sobre los medios propios, por fuera de la avalancha concentrada. Frente a la compulsión de tantos compañeros para “llegar” a todos y “penetrar” el mensaje de los espacios corporativos, pusimos de relieve que la afirmación del espacio nacional ofrece mejores perspectivas.

A esta altura de su conducción, Bergoglio comprende que –como decía Arturo Jauretche- es al ñudo hacerles caras lindas. Todo lo dicho será tergiversado y redireccionado en línea con los intereses financieros y en contra de las aspiraciones populares. Por tanto, frente a la calumnia, el Papa estima que el silencio puede resultar un movimiento de sabiduría.

Al sostenerse en posición, con pasión y razón, la verdad se abre camino por las vías adecuadas. No registramos autoflagelación alguna en la sugerencia papal, sino fuerte preocupación para lograr comunicar del modo más adecuado en un sentido definido. Además, la pasión contenida, transmite. Y la realidad, ese terco indicador, determina.

Escuchemos, por tanto, a esta gran dirigente mundial con orientación tercerista. Pensemos en sus consideraciones con detenimiento, sin apuros; pero sin ceder un solo tranco. Planteos como los presentados aquí contribuyen, también, a serenar el espíritu de una militancia nacional popular que, en varias zonas y en tantos momentos, se siente demasiado inquieta y fuerza la marcha para hacer y decir todo, evitando pausas.

Pretende, claro, no quedar relegada ante el raudo andar de los poderes.

Sin embargo, hablar en el momento justo y por los canales adecuados, puede resultar más eficaz.

 

 

  • Director La Señal Medios / Sindical Federal / Area Periodística Radio Gráfica
  • **Discurso difundido por ACI.

 

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