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domingo , julio 21 2019
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El sindicalismo es una cáscara de nuez

Por Gustavo Ramírez *

“Podría estar encerrado en una cáscara de nuez
Y sentirme rey de un espacio infinito”
Hamlet. Shakespeare

I
No es el fin de la historia. Tampoco es fin del tiempo. La impresión es que dentro del peronismo todo se reformula. Empieza constantemente, evoluciona y se renueva. Las asimetrías no son tales. Así que el movimiento se demuestra andando.
La última semana deparó, para parte del movimiento obrero, una movilidad sustancial que lo coloca en un plano estratégico de cara a las elecciones de octubre. El sciolismo, conocedor del terreno peronista, vino manteniendo distintas reuniones con diversas organizaciones sindicales para sumar adhesiones y terminar de convencer a los que aún no sabían para dónde dirigir sus pasos.
La idea motriz de tales encuentros  enfoca su mirada después de octubre. Descartada una derrota electoral, la unidad de concepción se asienta en la necesidad de reorganizar el PJ a nivel nacional y contar con fuerza propia para encarar la gobernación del país a partir de diciembre. Para ello gran parte de la dirigencia sciolista y sus operadores coinciden en la necesidad de contar con mayor cantidad de gremios posibles adentro. Por su parte,  la dirigencia gremial acuerda que, para llegar a unificación de las centrales obreras, es imprescindible recuperar la conducción del PJ nacional y tener una estructura sólida que permita la remoción de cuadros anquilosados.

La agenda presidencial, de Daniel Scioli, contiene un programa integrador de políticas sociales que tendrán como eje programático el protagonismo amplificado de los trabajadores. Fuentes cercanas al actual ministro de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, Oscar Cuartango, aseguran que ese es el plan trazado por el funcionario si ocupa la cartera laboral a nivel nacional.

II
Unidad de acción. Las voces que retumban en los pasillos sindicales susurran que el candidato más peronista para la Provincia era Julián Domínguez. Pasadas las primarias prima la racionalidad y los deseos se subordinan a la disciplina partidaria para favorecer al Movimiento Nacional. Más de 50 gremios se reunieron, también ésta semana, en la sede de la UOCRA en Capital, con Aníbal Fernández para apoyar su candidatura a Gobernador. Entre los dirigentes gremiales que concurrieron al encuentro se destaca la presencia del Secretario General del sindicato de Canillitas, Omar Plaini.

El moyanismo comienza a sufrir una fuerte fuga hacia la diáspora sindical. La dirigencia bonzo suele aprender del mando de voz de sus bases. No escapan a la realidad, más allá que maquillen su discurso para ocasiones electorales. Plaini ha comprendido que el precio de los desatinos políticos de Moyano lo arrastraban al naufragio. Nada  permanece inmutable en el tiempo. La CGT moyanista se plagó de cierto sindicalismo mutante que en vez de leer la realidad social nacional interpretó una ficción escalofriante narrada por Stephen King.

El fracaso de los paros nacionales hirió sensiblemente la credibilidad de Moyano. Sin estrategia propia quedó cautivo de las voluntades insostenibles del barrionuevismo y el trotskismo anti-nacional. Amplió su campo de batalla y cayó en Waterloo con una mano atrás y otra adelante. Opositor por la oposición misma dilapidó su capital político realizando alianzas con sectores gorilas que pronto los dejaron solo. La unidad del Movimiento Obrero se va a dar con su desplazamiento de la conducción.

Desde el sciolismo alientan la unidad del sindicalismo peronista. Caló comienza a ser su principal ejecutor. Mentor del perfil bajo, conocedor de los zaguanes extensos del peronismo, el metalúrgico se mueve rápido y seguro para no improvisar cuando llegue el momento. Es consciente que tendrá que dejar su lugar en la CGT unificada pero su rol no será menor. Contrariamente a lo que sucede con Moyano. Si el camionero no sede, la CGT se unificará sin él.

III
No hay universos pequeños. Eso pudo observarse en la sede que el gremio de Curtidores tiene en Avellaneda. Todos juegan. Pero todos cantan la misma canción, aunque varíen la tonada. El diputado nacional, Gastón Harispe, hombre de Julían Domínguez a quien algunos incondicionales ven como futuro ministro de Industria, dialogó con los trabajadores del cuero. El encuentro fue nutrido por la esencia militante de llevar al Campo Nacional a una victoria en la primera vuelta. El convencimiento conduce al triunfo.
Walter Correa, Secretario General de Curtidores, se declara militante sindical peronista. Es un cuadro joven que puede encarar el trasvasamiento generacional con liderazgo y conducción sin resignar conceptualización y ubicación sobre los nuevos tiempos que componen a la patria y al mundo. Sabe que un dirigente sindical puede equivocarse pero nunca quedar parado en la vereda de la oligarquía. También sabe que el Movimiento Nacional  peronista no puede prescindir de los trabajadores organizados.

El sciolismo tiende lazos. No migra frente a los cambios climáticos del terreno político. Se mueve. El movimiento es acción. No cifra sus alianzas en la magistratura moral del progresismo insufrible. Se nutre de la esencia del peronismo. Aunque en estos momentos cuanto más amplias sean las alianzas, mayor es la potencia en la ecuación hacia octubre. Después de diciembre el escenario político necesitará contención social frente a los primeros pasos de la transición. La paz social no la garantiza La Cámpora. La sustentan los trabajadores.

IV
Mientras el progresismo kirchnerista se debate entre la ilusión posrevolucionaria de la utopía moral permanente y la aceptación del peronismo bonzo que huele mal, es negro, feo, sucio, malo e incorregible. El movimiento obrero vinculado al campo nacional no vacila y forja su mapa geo-político. En estos tiempos la duda es una tibieza. Sobre todo porque no se ponen en juego preceptos abstractos de discursos retóricos. Lo que está en juego es el destino de la Nación y los intereses populares.

Daniel Scioli pone en jaque las certidumbres de una progresía ilustrada que menosprecia al peronismo y que durante éste tiempo leyó al “cristinismo” como un alfonsinismo blanco y bien leído. Estos portadores del virus del purismo ideológico aún no saben si van a votar Scioli. Lo curioso es que dicen ser incondicionales de Cristina, conductora del movimiento nacional, pero sus celos gorilas vencen en la batalla ideológica y ceden cuestionando las decisiones estratégicas de la conducción. Los peronistas son conscientes sin contradicciones. Los progresistas se sienten más cómodos salvando pingüinos empretrolados que votando al peronismo más peronista. Lo extraño es que hasta el momento parece que no se enteraron que el kirchnerismo es peronismo.

Lejos de falsas encrucijadas, parte del movimiento obrero define su estrategia de cara a octubre sosteniendo el desarrollo de políticas que los beneficiaron. Está claro que después de las elecciones presidenciales se enfrenta a decisiones vitales para su sostén histórico. El sciolismo representa una oportunidad para pegar un salto al futuro. Cuando Néstro Kirchner asumió la presidencia una de sus primeras decisiones políticas más firmes fue cerrar una alianza social con los trabajadores. Scioli va en esa dirección.
El sentido común pretende imperar sobre la idea social de que el universo sindical es reducido y circunscripto a un espacio limitado. Presupone que su materia se condensa en la cáscara de nuez de su propia historia, incapaz de ser permeable a los cambios y sostener evolución alguna. En tanto el movimiento obrero mantiene su propia dinámica en la concepción de su espacio-tiempo. Produce su propio Big Bang interno y se reformula según el momento histórico. Su sentido evolutivo produce tensiones lógicas en la disputa de espacios de poder. No es una entidad pasiva.

“Los humanos siempre hemos querido controlar el futuro o, al menos, predecir lo que va a ocurrir”, dice el científico Stephen Hawking. Todo es posible dentro del peronismo. Pero no hay predicciones que puedan develar lo que se aproxima. La galaxia sindical se mueve y se expande fuera de una cáscara de nuez.

* Feos Sucios y Malas / La Señal Medios

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