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viernes , octubre 19 2018
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BRASIL / La realidad fluirá … de algún modo

Por GABRIEL FERNÁNDEZ *

 

La vida es reacia a ofrecer conclusiones generales. No porque el ser humano haya resuelto ignorarlas.  Sucede que los vaivenes son habituales y se descubre que cada slalom resultaba previsible… después de ocurrido. Quién puede saber cómo se organizará políticamente el Brasil dentro de un año. Pero mucho más extraño: quién podía imaginar que aquél grupo de trabajadores iba a gestar una opción de gobierno tan potente que sigue desatando estas tempestades.

Las aseveraciones del protagonista son convincentes y fundadas. Instantes después de conocido el fallido fallo, precisó ante una multitud vertebrada por metalúrgicos, que  “Esto es una venganza por sacar a tanta gente de la pobreza”. Todo este tiempo, aunque ha incluido algunos pasos en falso, no transcurrió en vano a la hora de entender a pleno de qué trata el juego. De allí que la otra afirmación contundente de Luiz Inacio Lula da Silva haya sido: “Quien está en el banco de los acusados es Lula, pero quien fue condenado fue el pueblo brasileño”.

SUEÑOS. Entre el 1 de enero de 2003 y el 31 de diciembre de 2010, Lula fue presidente de la República del Brasil. No había soñado tanto: todavía estaba fresco el recuerdo de los primeros encuentros entre obreros metalúrgicos, en los comedores de las fábricas, con el objetivo de generar el interés necesario para articular un sindicato. Lo consiguió, y ya era mucho. Pero al poco tiempo se lanzó a hilvanar su sector con otras actividades: fue surgiendo la Central Unica de Trabajadores, la célebre CUT.

La Argentina era la referencia a observar, el lugar del cual aprender. El inteligente Luiz envió varios contingentes obreros para repasar la historia gremial en el Sur y comprender su organización, su sistema de salud y sus enlaces políticos. Aunque el movimiento obrero argentino recién salía de la noche dictatorial, durante la cual había sido el destinatario de los principales ataques, seguía siendo –como hoy- la más importante referencia sindical planetaria.

Este periodista desplegaba sus actividades (1984) en el diario nacional popular La Voz, situado en el barrio de Pompeya. Hasta allí llegaron numerosos obreros metalúrgicos del país vecino para conversar con quienes llevábamos adelante la sección gremiales y a recabar información. Era llamativa la admiración con la que hablaban de los argentinos: las obras sociales que nuestra gente había construido resultaban un ejemplo socializante para un pueblo abandonado como el brasileño.

Quienes tomábamos en cuenta la información surgida de las entrañas del Sur continental observábamos con esperanza el emerger de lo que amenazaba configurarse un espacio sindical masivo en un país vastamente poblado. Sin embargo, bueno es aclararlo, esa esperanza no alcanzaba ni para sospechar el indicio de un futuro gobierno de esos muchachos de la naciente CUT. La conducción tan abierta como férrea y perspicaz de Lula logró un desarrollo impensado, que durante la década indicada salvó la vida de millones de personas.

OBRAS. El gobierno del obrero se caracterizó por la cobertura estatal sobre aquellas regiones que, como el Nordeste, desconocían la existencia misma de una organización político jurídica. Empezó un Plan Hambre 0 que llegó a cubrir las necesidades básicas de todos los seres humanos. En sintonía, amplió derechos sociales e integró al consumo y a la ciudadanía a trabajadores marginados por serlo. Luego impulsó la producción y dinamizó la presencia estatal en la economía, aprovechando con sensatez grandes conglomerados públicos como Petrobras.

Sin producir una reforma agraria a pleno como reclamaban las organizaciones sociales rurales, facilitó las reivindicaciones del Movimiento de los Sin Tierra y garantizó la presencia de tropas estatales cuando los hacendados intentaron matanzas destinadas a prolongar las condiciones de opresión. Del conjunto de la política económico social, se calcula que unas 30 millones de personas dejaron atrás la indigencia y no menos de 50 millones se integraron a condiciones de vida promedio en sociedades desarrolladas.

En ese marco, y para terminar de potenciar su obra y preocupar a quienes estiman América latina cual su patio trasero, Lula fue impulsor del Unasur. Junto a Néstor Kirchner de la Argentina, Hugo Chávez de Venezuela, Evo Morales de Bolivia y otros referentes regionales, puso en marcha una coalición que dio que hablar en el orden internacional, coaligó a nuestros países con la naciente multilateralidad y brindó volumen a un Mercosur que había nacido como acotado hilván comercial.

DESAFÍOS. A partir de allí, tras su recambio por Dilma Roussef, puede hablarse de errores, concesiones y dificultades. También, de una inexistente acción comunicacional para contrastar con los grandes monopolios. Pero nada justifica el golpe institucional de rasgos vulgares, que equiparó a la burguesía paulista con lo más soez y culturalmente inferior de la oligarquía argentina.

Como en otros territorios de Nuestra América, muchos amparados por un Norte preocupado, se unieron para limar y desestructurar la esperanza de multitudes ansiosas de justicia, paz y equilibrio. La primer medida que adoptaron, tras el derrocamiento del gobierno del PT, fue eliminar los derechos obreros. Así, una decisión económica se transformó además, en políticamente aleccionadora.

Quedan varios interrogantes: ¿podrá presentarse? También: si lo consigue y vence ¿qué hará con un esquema jurídico mediático como el brasileño? Y sobre todo: ¿cómo desmontar el poder de fuego de un empresariado rentístico y antinacional? Una parte de los mismos dependerán del decurso económico mundial, en el cual los verdeamarelos navegaban con naturalidad y el zonzaje liderado por Temer los desvió por brazos no aptos para contener su calado.

Pero los pueblos no olvidan a quienes los aman y favorecen. Lula seguirá constituyendo el eje del futuro político popular brasileño. Al cierre de este artículo, encabezaba limpiamente las encuestas preelectorales. Los humildes del Brasil no parecen creer en los argumentos de esos tres camaristas. Digno heredero de Getulio Vargas, la realidad hará que retome las riendas del gobierno… o su forzamiento llevará a que rediseñe la Columna Prestes.

* Director La Señal Medios / Sindical Federal / Area Periodística Radio Gráfica.

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