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martes , agosto 21 2018
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LA HORA DE LOS GREMIOS / Fortalecer los sindicatos para liberar la Nación

Por MATÍAS THEA *

 

Mucho se escribe y se habla en distintos medios sobre la actualidad política y sindical, espero con este artículo y a partir de la experiencia sindical arrojar luz sobre el tema para que pueda comprenderse este complejo y apasionante asunto.

Sabemos que durante los años kirchneristas hubo una revitalización de los sindicatos. La derogación de la comúnmente llamada “Ley Banelco” de flexibilización laboral, las negociaciones paritarias entre sindicatos y patronales con la que se beneficiarían los trabajadores, la creación de más de 5.000.000 de puestos de trabajo y los convenios colectivos de trabajo trajeron nuevamente como protagonista a la arena principal a los gremios quienes debido a un aumento importante de representados y afiliados, incrementaron no solo su caja sino su poder de negociación y volumen de voz.

De los 90´s el movimiento obrero organizado aprendió algo y es que los trabajadores desocupados no pierden su condición de trabajadores y no se les debe cerrar la puerta. Es por eso y a pesar de no representarlos hoy directamente, ya que esa representación se la arrogan los movimientos de trabajadores excluidos o trabajadores de la economía popular, hace que trabajadores formales, desocupados y excluidos puedan de manera conjunta, ejercer su derecho a expresión y reclamar a las autoridades.

Es la oportunidad del movimiento obrero de volver a la importancia que supo tener en la política, de pensar un modelo de país que tenga como eje el trabajo, aportando su mirada sin limitarse a la cuestión salarial y condiciones de trabajo.

Hoy los sindicatos son destinatarios de los problemas de los trabajadores y también de la política y no al revés. Los sindicatos son en la actualidad para la gran mayoría de trabajadores ese refugio donde protegerse de las políticas neoliberales, inclusive para quienes votaron a sus propios verdugos. Mucho se espera de los gremios. La resistencia opositora pasa hoy por las grandes centrales obreras, siendo estas probablemente las únicas capaces de torcer el rumbo económico del gobierno Macrista. Los más combativos son hoy los sindicatos nucleados en la CTA comandada por Hugo Yasky entre los cuales se encuentra ATE capital. Son quienes sufrieron los primeros embates del actual gobierno; disciplinando, agrediendo y estigmatizando a los trabajadores del Estado.

Hay sindicatos tolerantes a estas primeras medidas, los dialoguistas que respetan la democracia y voluntad popular, aunque ésta voluntad haya estado viciada producto del engaño y del marketing político implementado por el actual gobierno. Así lo manifiestan muchas de sus víctimas, que habiéndolos votado se sienten estafados y engañados. Estos sindicatos pacientes son quienes se sienten bien representados por el triunvirato Cegetista, ese que supo correr como lo indica el dicho popular “como rata por tirante” ante el esperado y ausente anuncio del paro general en esa masiva movilización sin paro del 07 de Marzo, que inauguraba un mes de grandes movilizaciones. Otros sindicatos que no se sienten identificados con el triunvirato cegetista son los que formaron la Corriente Federal de los Trabajadores, que si bien son sindicatos que no abandonaron la C.G.T. renunciaron a ocupar cargos en la actual conducción, para evidenciar sus diferencias y no estar condicionados en sus críticas, apoyos, alianzas y acciones futuras.

Hoy los dirigentes sindicales son conscientes de su protagonismo y quienes hacen honor a sus roles, son coherentes con sus convicciones y más aún con sus expresiones, están en los lugares de trabajo y en la calle defendiendo derechos y puestos de trabajo. Entendiendo este protagonismo y lo útil que son para el arco opositor desde las mesas de discusión sindical surgieron voces reclamando espacios en la política. Luchar y resistir para volver, pero volver para ocupar un lugar central, como columna vertebral del Movimiento Nacional Peronista. Puede ser una de las grandes coincidencias de todos los sindicatos la de reclamar el histórico 33% para la representación de los trabajadores en las listas de candidatos, porcentaje que fue declinando con el paso del tiempo.

La casta política es reticente a otorgar estos espacios, lógicamente en política todos tienen ambición de poder y nadie está dispuesto a perder su cuota. Negarse a esta demanda puede entenderse como desacertado porque el poder de fuego lo posee el mundo del trabajo organizado. La posibilidad de movilizar grandes masas y visibilizar el descontento popular la tienen actualmente los gremios junto con otro actor importante, los movimientos sociales de excluidos, que son los más vulnerables a la primer tempestad en un sistema que controlado o no siempre deja personas afuera.

Una variable no analizada hasta el momento es que los dirigentes gremiales encararían de esta manera dos elecciones, las que hacen al interior de sus sindicatos y una segunda que sería para la representación en las elecciones nacionales. Esta situación traería una lógica y forma diferente a la hora de hacer campaña. Un político tradicional hace campaña mostrándose acompañado con su linda mujer junto a sus adorables hijos, tomando mate con algún abuelo y mostrándose divertido con los chicos. Otras puestas en escena tradicionales al momento de campaña son la típica foto con los industriales y empresarios pyme quienes confiarían en las nuevas políticas realizando inversiones para generar trabajo. La otra cara de la moneda es la foto con los trabajadores, quienes su vez se sentirán protegidos y cuidados con este político, que a pesar de no conocer en profundidad la realidad obrera empatizará con ellos a partir de costumbres populares compartidas, como el fútbol, el rock, las carreras de automóviles y el tango. Nada de esto hoy logrará generar un impacto y menos aún torcer la dirección del gobierno de turno, lo que si podrá hacerlo será los dirigentes sindicales haciendo campaña y ya no para el interior de su sindicato, sino hacia afuera, porque no conocen otra forma de hacer campaña que obteniendo conquistas para los trabajadores, cuidando el empleo, luchando contra las patronales y ricos, justamente emparentados a la administración Cambiemos. Para ello utilizarán todo su armamento, todos sus recursos, porque saben que es su momento y gran oportunidad. Esto sería disruptivo en ésta coyuntura política y podría llegar a limitar la direccionalidad antiobrera del gobierno de la alianza Cambiemos.

De la obtención de estos lugares dependerá en gran parte el futuro de las elecciones, de la cesión de espacios de los “políticos” y de una prudente y controlada ambición de los dirigentes sindicales que pueden no ser tan populares ni representativos como creen.

Para evidenciar y darle fuerza a esta demanda de lugares en la oferta electoral, surgieron expresiones del movimiento obrero; distintas mesas político-sindicales con clara vocación política, algunas de ellas son; la Intersindical Saúl Ubaldini, la Mesa de Agrupaciones Políticas y Sindicales de la Ciudad de Buenos Aires y la Militancia Federal de los Trabajadores, entre otras. Están todas integradas por miembros de la CGT y las CTA´s. Con el tiempo se podrá verificar si estas alianzas además de lograr cumplir en parte con la consigna de unificar el arco opositor, tienen la cualidad de sostenerse en el tiempo para expresar un modelo de sociedad y rumbo económico o son meras alianzas electoralistas.

Si bien las agrupaciones políticas de los sindicatos miembros de la Corriente Federal de los Trabajadores participan con sus militantes en las mesas mencionadas ut supra, estos sindicatos de manera institucional no replicaron entre ellos ninguna mesa político-sindical, a pesar de la fama y buena reputación que ganaron entre los trabajadores a fuerza de lucha y representatividad de la mano de grandes dirigentes como Sergio Palazzo (Bancarios), Walter Correa (Curtidores), Héctor “Gringo” Amichetti (Gráficos), Vanesa Siley (judiciales CABA) y los dirigentes del Satdaid (Televisión) y Sadop (Docentes de la Educación Privada).  Podría decirse al respecto que no decidieron alzar la voz para exigir o demandar lugares para no cerrarse a los demás gremios, por la lealtad y cercanía de la mayoría de los sindicatos miembros de la Corriente a la conductora del peronismo o debido a un acuerdo tácito que recompensará los servicios brindados a estos buenos compañeros.

 

* Trabajador Telefónico – Abogado (U.B.A.) – Miembro Comisión Gremial Sindicato CePETel.

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